El lenguaje y las organizaciones

Por Blanca Lopez
El lenguaje y las organizaciones

30 de junio de 2020

Las palabras son el vehículo con el que transmitimos energía, emoción, sentimiento, intención. Son mágicas, con ellas creamos nuestra realidad. Dan forma a nuestra expresión, comunican por nosotros y activan en quienes las reciben una determinada sensación que nos sirve de espejo de lo que nos decimos a nosotros mismos.

Con los años las palabras se cargan de energía y de significados que pertenecen a otras épocas y se quedan obsoletas. Al estar integradas en nuestras creencias, en nuestro ADN, las seguimos utilizando sin que seamos conscientes de cómo nos mantienen anclados al pasado. Nos impiden avanzar por mucho que tengamos la intención de tener una vida libre, feliz y abundante.

Pongamos por ejemplo la palabra TRABAJAR… proviene de la voz latina tripaliare, torturar, derivado de tripalium, especie de cepo o instrumento de tortura compuesto de tres postes o estacas. Un término asociado a sufrimiento, esfuerzo, tortura, que transmite una energía negativa y de baja vibración. Evolucionó a tormento psicológico, sufrimiento físico... y con el tiempo el sufrimiento remunerado ha dado lugar al concepto actual de trabajo. ¿Qué sientes si en vez de Ministerio de Trabajo lees Ministerio de Sufrimiento Remunerado? Quizás quieras dejar de trabajar, de sufrir. Busca una palabra que pueda expresar tu nueva intención.

Nosotros, como empresa, hemos observado que las palabras que estábamos usando ya no nos sirven para transmitir quiénes somos y dónde estamos en este instante, en este momento. Con las palabras también creamos y damos forma a las organizaciones.

Iniciamos esta aventura de trascender el lenguaje haciéndonos las siguientes preguntas: ¿qué es una empresa? ¿qué es para nosotros una empresa? ¿qué tipo de empresa queremos ser? ¿cuál es el origen de los términos que definen y enfocan el quehacer diario de una empresa, como por ejemplo: dinero, beneficio, comercio, ganar, director, jefe, empleados…? ¿qué significado tienen hoy esas palabras en los diccionarios académicos?

Volvemos al origen, a la esencia de las palabras y vemos cómo se ha distorsionado su significado con el paso de los años. Ahí podemos transmutar su carga negativa, liberarlas y dirigirlas a la vida renovando su sentido, dejándolas descansar o recuperando palabras dormidas y bellas que nos sirvan de guía para crear una nueva realidad, un nuevo modelo de empresa.

Profundizamos en su historia, en su evolución y reconectamos con aquellos mensajes universales que permanecen en el tiempo, aquí y ahora, sea cual sea el contexto histórico; construimos definiciones que nos permiten abrir nuevos caminos. Dejamos que la luz de las palabras moldee nuestra voz, mensaje e  identidad.

EMPRESA, DINERO, BENEFICIO, COMERCIO, GANAR. Bellas palabras que dan forma a la nueva intención, al nuevo mensaje.

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