La muerte de un cisne y la muerte de las marcas: reflexiones sobre la creatividad en las empresas

Por Blanca Lopez
Una lección magistral para potenciar la innovación y la creatividad en las empresas

DE LA MAGISTRAL ACTUACIÓN DE MAYA PLISETSKAYA EXTRAEMOS 5 LECCIONES QUE PUEDEN AYUDARTE A DESARROLLAR TU SENSIBILIDAD Y FOMENTAR EL PROCESO CREATIVO 

Alcanzar la inmortalidad en una sociedad en la medimos el tiempo a ritmo de tweet es hoy toda una hazaña reservada sólo para los mejores (que no los más grandes). En su creciente rechazo a los mensajes directos de las marcas, los consumidores cambian su lealtad y ofrecen su respeto a nuevas voces,  los todopoderosos influencers. Una figura nada nueva por cierto, sólo que ahora se les bautiza con nombres digitales y mueven millones de euros. La rapidez con la que productos, marcas o servicios pasan al olvido debería abrir un necesario debate sobre cuestiones como: ¿en qué hemos convertido nuestras marcas? ¿sabemos realmente lo que piensan nuestros clientes de nosotros? ¿controlamos los mensajes y valores de los productos? Según estudios recientes, estaríamos asisitiendo a un «vacío de autenticidad» entre las marcas y los mercados. Si eres de los que opinan que algo debe de cambiar en la dinámica actual te invito a fomentar el desarrollo emocional y la formación cultural en tu empresa como via para potenciar la creatividad y la innovación.  

A estas alturas nadie discute, al menos en la teoría, que la innovación, la creatividad y los contenidos, son tres factores clave para diferenciar productos y marcas. Este contexto ofrece el marco perfecto para desarrollar la llamada economía naranja o economía del conocimiento, en la que las industrias creativas lideran el reto de identificar a priori cuál será el detonante de esa «magia» que enganche a nuestro público. Una magia que no es exclusiva de escenarios o grandes producciones cinematográficas y literarias. El proceso creativo afecta de lleno a todos los mercados, empezando por gigantes como el lujo y el turismo. 

Decía Maya Plisetskaya «para mí, el mundo de la moda empieza y termina en  Pierre Cardin. Este nivel de gusto, imaginación y belleza... nunca se vuelve obsoleto». Es curioso que diga esto la prima ballerina que ha sublimado la historia del ballet del siglo XX, cuya «marca personal» forma parte de ese privilegiado grupo al que el mundo decide hacer inmortal admirando, sin que nunca pase de moda, su magnífico legado. De su magistral muerte del cisne extraemos 5 consejos que pueden ayudarte a la hora de mejorar la creatividad en tu empresa. Pero primero, te invito a que disfrutes con su actuación: 

 

1. EL ARTE Y LA CULTURA SON FUENTE INAGOTABLE DE INFORMACIÓN E INSPIRACIÓN.

Las empresas deberían utilizar el patrimonio cultural y fomentar una cultura de investigación. La creatividad es un proceso continuo que alcanza su máximo potencial cuanto más conocemos el origen de las cosas. Algo que erróneamente se atribuye a empresas culturales ya que debería formar parte del día a día de cualquier organización. En el caso de nuestro cisne, vemos cómo se conectan tiempos, lugares, artistas y sentimientos en ocasiones incluso opuestos. A principios del siglo XX, la legendaria Anna Pávlova, dicen que hehizada por la belleza de los cisnes de un parque de Leningrado pidió al coreógrafo Mikhel Fokine que le creara una pieza para ella. Se inspiró para ello en el poema «The Dying Swan» escrito por el poeta inglés Lord Alfred Tennynson y por una música que Camille Saint-Saëns compuso con humor y frivolidad para el día de Carnaval. Pero su cisne estaba herido de muerte. Años más tarde Maya Plisetskaya  lo reinterpreta para dar vida a un cisne viejo y cansado que se lucha sin éxito contra el paso del tiempo. Un estilo iconoclasta que según el historiador Tim Scholl «se capitalizaba con una presencia épica y emocionante en el escenario»

Utiliza el patrimonio cultural para potenciar la creatividad en las empresas

2. EL TALENTO NO ES SUFICIENTE

Las palabras de la mismisma Pavlova  nos sirven de guia, «nadie llega a la cima sólo con talento. Dios da el talento; el trabajo transforma el talento en genialidad». En definitiva, hacer que el resultado de un proceso creativo parezca sencillo, es enormemente complejo. Requiere integración de talento, habilidades, una correcta coordinación, un cuidado preciso de cada detalle y una razonada asignación de presupuestos que incida en el objetivo principal que se persigue. Muchos son los presupuestos que se agotan en el aspecto visual y no dejan nada para trabajar contenidos o la parte emocional ¿un producto de impacto?  Sí, pero efímero.

3. DEMASIADO LOGO Y POCA AUTENTICIDAD

Vivimos en una era en la que los logos y las marcas inundan nuestras vidas y la mayor parte de la superficie de los productos y ¿qué dicen los consumidores?. Según un estudio reciente parece que nos encontramos ante un «vacío de autenticidad» en el que más del 80% de los consumidores globales consideran que las marcas no son ni abiertas ni honestas.  Por mucho que se rediseñen los logos para mejorar nuestro brand awareness, si la marca no ofrece calidad, compromiso y unos valores reales, el consumidor terminará por irse a otro lado. El rebranding ya no es suficiente, hay que volver al origen y dar un nuevo sentido y mensaje a las marcas.  Nuestro Cisne nos recuerda la importancia de un hábito que ha caido en el olvido: ser humide y dejar que el trabajo hable por uno mismo.  El valor de la «marca» Maya Plisetskaya es la consecuencia de su historia, su personalidad, su arte pero sobre todo, de su capacidad para emocionar al público (no necesitaba llenar su tutú con las letras MP...). 

"LAS MARCAS SE ENFRENTAN AL VACIO DE AUTENTICIDAD. MÁS DEL 80% DE LOS CONSUMIDORES GLOBALES CONSIDERAN QUE LAS MARCAS NO SON NI ABIERTAS NI HONESTAS" 

4.SIMPLICIDAD, LA LLAVE DEL ÉXITO

La calidad se explica por si misma, necesita pocas florituras. Tal como vemos en el video, El Cisne necesita «poco» para morir de manera digna y elegante.  Y el espectador no queda defraudado porque nada le distrae de una historia que atrapa de tal forma, que por poco sensible que seas, una sutil tristeza te invade al ver cómo agotado y sin fuerzas, el cisne da sus últimos aleteos para poder por fin descansar. Una experiencia que tendrá un significado diferente para cada persona pero que sin duda despertará emociones y recuerdos que te llegarán al corazón.

5. LAS EMOCIONES GENERAN EMOCIONES

Para ser recordado, debes ser capaz de generar un impacto real, positivo o negativo, en la vida de alguien. Eso se consigue gestionando emociones, pero emociones de verdad, no fabricadas. La creatividad y la sensibilidad son cualidades que se desarrollan pero es un trabajo que requiere esfuerzo. La inspiración está en cualquier parte, una buena historia, una obra de arte, una canción, un jardín, un paisaje, un aroma... dedica tiempo a emocionarte, investiga, lee, viaja, descubre, abre tu mente y tu espíritu.  Sólo así podrás mejorar tu proceso creativo. Por eso es necesario que empecemos a formentar la educación cultural y la sensibilidad en nuestras empresas y organizaciones. 

La creatividad hoy debería de ser una prioridad dentro de cualquier estrategia empresarial. No se trata sólo de mejorar los procesos creativos, es necesario aplicar creatividad a todos nuestros procesos e involucrar a la organización. Competir en el contexto actual nos exige poner en marcha nuevas estrategias emocionales, educar espíritus inquietos y desarrollar la sensibilidad en nuestras empresas para que desde ahí puedan trasladarse a nuestros productos y servicios. En definitiva, mejorar la experiencia de nuestros clientes. Puedes que tu objetivo prioritario como directivo sea puramente económico para batir a tus rivales. Cuanto más te enfoques en ello más lejos estarás de dar un nuevo sentido a lo que haces y dejar un legado memorable.  

Maya Plisestaya dijo de su estilo «el secreto de una bailarina es hacer que la audiencia diga, si, creo».

¿Qué quieres que diga tu audiencia de ti?

 

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