Ser o no ser, esa es tu cuestión

Por Blanca Lopez
La autenticidad de nombres y marcas en la era digital

La disrupción digital requiere grandes inversiones en formación y tecnología para reinventar los procesos, pero recuperar la autenticidad de nombres y marcas exige una transformación de la conciencia empresarial y del Gobierno Corporativo. ¿Cómo? Restaura tu esencia.    

Mayo 2018. La palabra autenticidad está de moda en el mundo empresarial. Se ha convertido, junto con la integridad y la coherencia, en uno de los objetivos prioritarios de los Consejos de Administración y de los equipos directivos. Hablamos de la autenticidad de los productos y de los mercados, de la autenticidad de los destinos turísticos y de la autenticidad de las personas. Como clientes buscamos marcas auténticas, como individuos anhelamos relaciones auténticas, como turistas reclamamos destinos auténticos, y no masificados y vulgarizados. 

Hemos desarrollado una cultura que nos ha enseñado a  tomar  decisiones basándonos el contexto económico, social y familiar. La presión exterior nos ha alejado de nuestro verdadero potencial y de nuestra esencia, consiguiendo que, de manera consciente o inconsciente, nos traicionemos a nosotros mismos… Hemos dejado de ser auténticos como personas, como marcas y como organizaciones. 

La presión del mercado y de los inversores ha hecho que las compañías se conviertan en lo que no son para tener éxito y se han confiado (véase el reciente caso de Facebook). Un éxito vulnerable que no les permite brillar porque, al perder su esencia, sus pilares fundamentales se tambalean, construyendo en silencio su propio Caballo de Troya.  Está pasando en casas históricas de moda y de productos de lujo (como por ejemplo Chanel) y en el patrimonio cultural. Monumentos y edificios históricos se han convertido en destinos «estrella», y aunque por sí mismos siguen siendo auténticos, el uso que se hace de ellos ha dejado de serlo.   

El proceso para recuperar la autenticidad empieza por recordar su significado. La autenticidad es un constructo creado por el hombre, es decir, algo que se sabe que existe pero cuya definición es difícil o controvertida como la inteligencia, la personalidad o la creatividad. Se infiere, por tanto, a través de la conducta y de una serie de atributos internos y externos. 

Por norma general asociamos ser auténtico a algo positivo. Sin embargo, ¿diríamos que Hitler era auténtico? ¿y la Madre Teresa de Calcuta? La autenticidad es una cualidad que se trasmite a través de acciones enfocadas hacia algo bueno o hacia algo malo, según la naturaleza o la intención de cada uno… la autenticidad no está únicamente en la calidad de los materiales que utilizamos, está en la calidad de las decisiones que tomamos, en lo valientes que somos para defender quiénes somos y en cómo empleamos nuestros recursos. Mírate en un espejo, ¿hay oscuridad o brillo?, intenta responder a estas preguntas ¿soy auténtico? ¿cómo puntuaría mi nivel de autenticidad del uno al diez? ¿qué es lo que me hace auténtico?

Para definirte como auténtico debes descubrir tu esencia y  ser fiel a aquello que te hace único.  Por eso, tanto si hablamos de una persona como de una marca o de una organización, para recuperar la senda de la autenticidad lo primero que debemos hacer es ser conscientes de lo lejos o de lo cerca que estamos de lo que nos define.  Para ello es necesario involucrarse en un ejercicio de estrategia interior que permite volver al origen, al legado, y analizar lo que hemos dejado en el camino. No se trata de hacer cambios radicales. Ser auténtico no es una etapa que se alcanza, es un proceso que se activa cuando te haces consciente de tu realidad y te abres a los cambios que te ayudan a evolucionar en la dirección correcta

Algunos de los atributos que reflejan la autenticidad son: la honestidad, la integridad, la transparencia, la consistencia, la visión, el ser únicos (uniqueness), la pasión y la conciencia social. Palabras que cada vez leemos más en las webs corporativas, pero que no son suficientes si no se materializan. Ser auténtico significa no tener miedo a dejar ver lo que hay en el interior de tu propia casa. Muchas marcas líderes se vanaglorian de ser honestas y transparentes pero han creado muros invisibles que impiden realmente ver lo que hay detrás. Sólo cuando ordenas tu interior la autenticidad se mostrará por si sola, te hará brillar y podrás definir un modelo de crecimiento con nuevos principios que fomenten un mejor uso de los recursos y una verdadera humanidad. 

Foto de portada: restauración de las puertas del paraíso, de Lorenzo Ghiberti. Google Arts & Culture. Courtesy The Frilli Gallery/Guild of the Dome Association, Florence, from the exhibition, 'The Florentine Renaissance: The City as the Crucible of Culture' at the Dr. Bhau Daji Lad Museum, Mumbai (March 30, 2014 - July 8, 2014)

       ¿Quieres enriquecer tu bandeja de entrada? SUSCRÍBETE a nuestras publicaciones

Compartir

Recupera lo que te hace único

Podemos ayudarte a enriquecer tu valioso patrimonio y a que generes un impacto positivo y duradero en la sociedad